miércoles, 6 de mayo de 2015

La cultura del no tengo tiempo...

Hoy en día, es difícil encontrar a una persona que no te diga "no tengo tiempo para eso, ando muy ocupado", sea lo que sea que le estés proponiendo.  En mi caso personal, mucha gente me dice, que no entiende como tengo tiempo para atender facebook y twitter, jugar golf de vez en cuando entre semana, y además compartir algunas actividades con mis hijos en las tardes.  Hasta me han dicho: "Dichoso tu que tienes tiempo para esas ahuevasones".  Lo que no saben esas personas es que muchas veces, mientras ellas duermen, yo estoy trabajando.  Así funcionamos los arquitectos...

Hoy en día, parece que la gente siente orgullo en decir que está muy ocupada, y que el tiempo no le alcanza.  A mi juicio, expresarse así demuestra que las personas no saben priorizar, y no se saben organizar, o que han aceptado que se abuse de ellas con una carga de trabajo excesiva.  Claro, nuestros tiempos modernos exigen más y más tiempo dedicado al trabajo, y menos tiempo para relajarse y descansar.  No es poco común escuchar en los pasillos: "anoche trabajé hasta las 9!" y la respuesta inmediata: "Eso no es nada, yo me quedé hasta las 10 de la noche!"

En una época mi vida también era así, y recuerdo alguna vez haber dicho con orgullo: "es que estoy tan ocupado que tuve que quedarme trabajando hasta las 8 de la noche..."  Ahora lo recuerdo y me da vergüenza.  Vergüenza por haberle robado ese tiempo a mi familia, recuerdo muchas veces haber llegado a la casa y que ya mis hijos estuvieran durmiendo.  Realmente uno puede sentirse orgulloso de eso?  Realmente está bien que le demos prioridad al trabajo por encima de nuestros seres queridos?

Un día, poco tiempo después del fallecimiento de una conocida, un amigo en común, compañero de trabajo de ella, me dijo: "y tanto que se mataba trabajando, tanto estrés que tenía, y al día siguiente de su muerte, sentaron a alguien más en su puesto..."  La verdad es inmisericorde: puedes dar tu vida por tu trabajo, pero no eres indispensable, en cualquier momento te pueden reemplazar.  Pero sabes para quien no eres reemplazable? para tu esposa o esposo, para tus hijos, para tus hermanos, para tus padres...  Si algo te pasa, tu empresa va a enviar una nota muy cortés a tu familia, alguien leerá una de esas ridículas resoluciones de duelo, y hasta quizás le pongan tu nombre a una plaquita.  Probablemente te recordarán con nostalgia en la cafetería...  por tres días...  Después de este tiempo la vida sigue y la empresa tiene que seguir facturando.  No es crueldad, no es deshumanidad, es simplemente como funcionan las cosas.

Debe haber más de uno leyendo estoy y arrancándose las cejas y los pelos de las axilas gritando "BLASFEMIA!!! hay que trabajar y trabajar y trabajar!!!  y cuando termines, hay que seguir trabajando!!!"  Pero realmente el trabajo ¿es un fin, o debería ser sólo el medio para lograr nuestras metas?  

Saludos!

sábado, 2 de mayo de 2015

El impuesto a los minerales no metálicos y el aumento del precio de las viviendas.

Mucho se ha hablado últimamente en Panamá sobre el tema del aumento del costo de la vivienda ligado al aumento en el impuesto de extracción de los minerales no metálicos.  Para efectos de la industria de la construcción, los más relevantes son la arena, la piedra caliza (componente del cemento) y la piedra para mezcla de hormigón.  

Los promotores dicen que el precio de las viviendas va aumentar en un 25%, y el gobierno dice que sólo va a aumentar un 1%, pero ya que no he visto los cálculos de cómo ninguna de las partes llega a estas cifras, me voy a tomar la tarea de sacar mis propios cálculos para entender el impacto del impuesto.  No digo que mis cifras sean las correctas, puedo estar equivocado en muchos elementos, pero es un punto de partida para entender la magnitud del tema.  Invito a quienes tengan mejores números a que me corrijan para que todos nos podamos beneficiar de mejor información al respecto.

Supongamos que en una casa con un precio de 50,000 dólares, y que la ganancia del promotor sea un 20% del precio, es decir 10,000 dólares (margen del 25%), lo que quiere decir que la casa tiene un costo real de 40,000 dólares.  De ese costo podemos asumir que 50% son materiales y 50% mano de obra, pero para efectos de castigar mis estimados, asumamos que los materiales son un 60% y la mano de obra es un 40%, o sea que el costo de materiales es de 24,000 dólares.  De esos materiales supongamos que la mitad se ve afectada por el aumento del impuesto (cemento, arena, bloques, etc.) y la otra mitad no (zinc, carriolas, pisos, puertas, ventanas, tuberías de PVC, cables, cajillas eléctricas, muebles de cocina, baños, closets, etc.)  Es decir que el valor de los materiales afectados por el impuesto es de 12,000 dólares.  En el valor de estos materiales, podemos suponer que un 20% es ganancia del que los suministra, y otro 20% es el costo de transporte, costos administrativos, etc. y que el costo de la materia prima es el 60% restante.  Dicho 60% de los 12,000 dólares que representan en la obra los materiales afectados, equivaldría a 7,200 dólares, pero para efectos de castigar mis supuestos, usaré los 12,000 dólares como valor de los materiales afectados por el impuesto.

Si los promotores dicen que el impuesto va a aumentar el precio de la vivienda en un 25% (ojo que no es lo mismo el precio de la vivienda al público, que el costo de fabricar la vivienda para el Promotor), esto significa que el precio de la casa de 50,000 dólares de mi análisis va a subir 12,500 dólares (25% de 50,000 dólares), esto significa que el valor de los materiales afectados por el impuesto pasa de 12,000 dólares del costo original, a ser 24,500 dólares!  Lo siento señores, pero se me hace muy difícil entenderlo...

Veámoslo con ejemplo de algunos materiales afectados: 

Bloques de 4": los más comunes en la construcción.  Hechos de cemento y arena.  De un metro cúbico de mezcla de arena y cemento salen alrededor de 125 bloques, pero digamos que salen 100 para incorporar al cálculo el desperdicio, y para simplificar las matemáticas.  No estoy factorizando que parte del costo del bloque es ganancia del vendedor, transporte, etc., es decir, costos no relacionados al precio de la materia prima. 

Actualmente el bloque de 4" cuesta alrededor de 90 centavos, si dividimos los 3 dólares de impuesto entre los 100 bloques, resulta que el aumento es de 3 centavos por bloque (3.3 % de aumento).  Voy a asumir que una casa de interés social de 64 metros cuadrados tiene 140 metros cuadrados de paredes.  El rendimiento es de 11 bloques por metro, pero considerando el desperdicio, digamos que son 14, quiere decir que son alrededor de 2000 bloques, a 3 centavos de aumento por bloque serían 60 dólares de aumento en el costo de construcción.

Hormigón: El precio del metro cúbico de Hormigón entregado en la obra es de entre 195 a 200 dólares (usemos 200 por simplificación de las matemáticas), y le sumamos un incremento por el impuesto de los minerales no metálicos, serían 3.00 adicionales, es decir que el metro cúbico de hormigón pasaría a costar 203 dólares (un aumento del 1.5%)  En la misma casa de 64 metros cuadrados del ejemplo anterior, estimemos que la losa del piso mide 15 cm., es decir que se requieren 9.6 metros cúbicos de hormigón para la losa.  Si duplicamos la cantidad para cubrir el volumen necesario para fabricar fundaciones, vigas, columnas y aceras, estaríamos hablando de que se utilizan aproximadamente 20 metros cúbicos, me parece que es mucho, pero dejémoslo así.  El aumento del costo del concreto para la construcción de la vivienda por efectos del impuesto sería de 60.00.

Cemento en Bolsa: Actualmente el saco de cemento cuesta alrededor de 9.85 dólares por saco, es decir 9.85 dólares por pie cubico.  Un metro cúbico equivale a 35 pies cúbicos, así que el aumento a 3 dólares al impuesto de extracción del metro cúbico de piedra caliza (componente fundamental del cemento) se distribuiría entre 35 sacos, por lo que el incremento en el costo del cemento sería de 9 centavos por saco, pero para efectos de cálculo usemos 10 centavos, y si este costo se transfiere directamente al precio al público, el saco de cemento pasaría de 9.85 a 9.95 (incremento del 1%).

Para la casa que estoy usando como ejemplo, con 140 metros de paredes, se utilizan aproximadamente 30 sacos de cemento y alrededor de 3 metros cúbicos de arena para el repello, pegado de bloques y mochetas de ventanas y puertas (recuerden que el hormigón ya está calculado en el párrafo anterior).  El incremento del costo de construcción por el aumento en el cemento sería de 3.00 dólares (30 sacos de cemento por 10 centavos de aumento) y en la arena sería de 9 dólares (3 metros cúbicos de arena por 3 dólares por metro).

Para ser justos, no he incorporado el costo de infraestructura (en el caso de una urbanización), así que vamos a asumir que cada casa tiene 12.5 metros de frente de terreno, por lo que le corresponden 12.5 metros lineales de acera pública, y 12.5 metros lineales de calle.  Supongamos que la acera mide 1.25 metros y que la calle mide 3 metros de ancho (la otra mitad del tramo de calle se le carga a la casa de al frente).  La acera requiere 1.56 metros cúbicos de hormigón (considerando un espesor de 10 cm) y la calle 7.5 metros cúbicos (considerando 20 cm de espesor).  esto resulta en 9 metros cúbicos, pero para simplificar los números, lo redondeamos a 10 metros cúbicos.  

Adicionalmente la urbanización tiene alcantarillas, tuberías de hormigón, calles de acceso, parque, tanque séptico, etc. así que multipliquemos por 5 la cantidad de metros cúbicos de hormigón que le corresponden tributariamente a cada casa, es decir 50 metros cúbicos de hormigón para infraestructura común de la urbanización, por casa.  Esto resulta que el aumento del costo de la infraestructura por casa será de 150.00 (50 metros cúbicos por 3 dólares el metro cúbico).

El total de lo calculado, me da alrededor de 280.00 dólares, pero para efectos de matemáticas digamos 300.00 dólares, que en el costo de construcción de 40,000 dólares representan un 0.75%.  Esto en realidad me sorprendió, porque no le creí al Ministro de Vivienda cuando dijo que el aumento iba a tener un impacto del 1%.  Mi estimado antes de sacar los números era de un 5 a 10%.

Hay que tomar en cuenta también que estoy utilizando costos de materiales en base a los precios al por menor al público.  Obviamente las promotoras y constructoras, consiguen mejores precios por volumen, y economías de escala en transporte y otros servicios.  factores que no estoy considerando en mis estimaciones.

Los demás materiales no se ven afectados por alza en el impuesto de extracción, así que no hay justificación para que aumenten.

Le agradezco a otros amigos profesionales de la construcción, que seguramente saben mucho más que yo sobre este tema, que me corrijan si estoy equivocado en mis supuestos o en mis cálculos.

viernes, 2 de enero de 2015

Esta vaina de tener perro...

Cuando decides (en realidad generalmente son los niños quienes lo deciden) que quieres tener un perro, te dicen: "los perros le enseñan responsabilidad a los niños" "Los niños con perros son más felices", "Los niños con perros son más saludables", "Los niños con perros tienen más posibilidades de convertirse en astronautas..."  Bueno, esto último es una leve exageración mía, pero sirve para ilustrar los supuestos beneficios de que haya un cuadrúpedo canino en la familia...

Nadie te dice: "Un perro es una responsabilidad de por vida, te tocará alimentarlo, darle agua, sacarlo a hacer sus necesidades, recoger sus necesidades, llevarlo al veterinario, llevarlo a la peluquería, subirlo en el asiento de cuero de tu Ferrari, te tocará cambiar la alfombra, la puerta, la pata de los sillones, se comerá tus zapatos favoritos (porque los que menos te gustan a el tampoco le gustan).  También tendrás que pagarle hotel cuando te quieras ir de viaje, sacarle las garrapatas, encontrar garrapatas en lugares inesperados, etc., etc.  Y algún día se va a enfermar o va a estar viejito y lo tendrás que poner a dormir, y vas a llorar como si hubiera sido un familiar muy cercano (en efecto llegan a serlo...), sólo para volver a comenzar el ciclo, por aquello de que ya tienes la camita, los platos, y una bolsa de comida casi entera, y por que te hará falta alguien que te despierte a las 5:20 am todos los días lamiéndote los pies (ojo que si no es el perro quien lo hace, resultaría creepy)..."

Una vez tomada la decisión, vienen el proceso de seleccionar la raza adecuada, y en esto no hay respuesta fácil, algunas personas quieren perros para llevar en la cartera, otros quieren perros que los defiendan en caso de un ataque alienígena.  Algunos quieren un perro juguetón, otros quieren un perro tranquilo.  Yo quería un Rottweiler Negro, llamarlo Damián Thorne, y ponerlo en la puerta para asustar a los cobradores, pero al final terminamos con una especie de alfombra con cola llamada Bubba Watson, hay quienes dicen que es un Shitzu, pero yo sigo pensando que es una alfombra animada.

Lo siguiente es decidir si lo compras o lo adoptas, y en esto hay que tener cuidado porque hay gente muy susceptible que te dice que comprar un perro es un crimen de lesa humanidad y que te vas a condenar a las hogueras sulfurosas del infierno por hacerlo, ya que hay miles de perritos abandonados que quieren un hogar.  Ojo, el malo es el que quiere comprar un perrito, no el que lo abandonó...  En estos días leí de alguien que se quejaba porque llegó con su perro (comprado) a comprar algo en una tienda de mascotas donde había una actividad para adopción de perritos, y todos lo miraron como si estuviera vestido con pieles de cachorritos, y con un sombrero hecho con piel de Foca Arpa bebé.  Dicen que los perros adoptados son más saludables, y son muy agradecidos, pero no me consta, así que no puedo afirmar o negar este supuesto...

En nuestro caso particular, el primer intento de perro que tuvimos se llamó Kabo, un Beagle muy lindo que le compré a una muchacha que se dedica a la cría de esta raza.  Los niños quedaron fascinados con el cachorro y se enamoraron perdidamente de él...  Por dieciocho minutos...  Resulta ser que los Beagles son una combinación de perro, licuadora, trituradora de papel, huracán, y aproximadamente un 7.4% de demonio de Tasmania.  Los niños descubrieron rápidamente esto cuando los comenzó a morder jugando y a corretearlos por toda la casa.  Me di cuenta de que había un problema cuando los niños caminaban por los muebles y no se atrevían a poner los pies en el piso. Tuvimos que tomar la decisión de regalarlo por que no era el perro adecuado para nosotros.  Cuando llegó a buscarlo la señora que se lo llevó, los niños lloraron y se despidieron cariñosamente del cachorrillo.  Afortunadamente ese mismo día salíamos de viaje a Disney, así que el llanto y el sufrimiento fue bastante breve.

Nuestro segundo intento de tener perro, llegó por medio de mi cuñada, abnegada rescatista de perros abandonados y luchadora por los derechos de los animales.  Nos habló de este perrito que habían encontrado, y que aunque tenía muy mal aspecto y estaba enfermo por haber estado tanto tiempo en la calle, se notaba que había sido un perro de alguna familia que lo había cuidado bien.  Hablamos con los niños, y les preguntamos si les interesaba verlo, no había terminado de decirles y ya estaban vestidos y sentados en el carro con los cinturones puestos, ojalá así de rápido se alistaran para la escuela.  Llegamos a la casa de mi cuñada y fue amor a primera vista!  todos quedaron encantados y nos llevamos al perro.  Es un perro muy lindo, pero definitivamente su tiempo en las calles le hicieron efecto.  Es un tipo muy reservado que no habla de sus problemas.  Tomó dos semanas para que lo oyéramos ladrar por primera vez!!!  También es muy inteligente, se le nota en su mirada de licenciado en filosofía, y en el hecho de que avisa cuando quiere salir, y luego avisa cuando quiere entrar.  Tiene la característica de dormir en posiciones bastante incómodas, por ejemplo se acuesta al lado de la pared, y apoya la cabeza en la esquina del zócalo OUCH!!!.

Watson (por Bubba Watson, el golfista, no por el adláter de Sherlock Holmes, el investigador) es sumamente tranquilo. Tan tranquilo que al principio pensábamos que era sordo, pero después nos dimos cuenta de que oía muy bien, y que simplemente nos estaba ignorando.  La cosa es que es tan tranquilo, y a veces se queda tan quieto que cuando paso al lado lo toco sólo para saber si todavía sigue vivo.  Pega un pequeño brinco, me mira feo, y sigue durmiendo como si nada.

Uno de los big issues con las mascotas, especialmente las que mean y cagan en el piso de la casa, es que puede poner en peligro el status quo del tema de empleadas.  Y como hoy en día, conseguir una buena empleada es un poco más difícil que conseguir un político honesto, hay que cuidarse mucho de que la Home Assistant Manager esté de acuerdo con la llegada del nuevo miembro de la familia.  Cuando Watson llegó, las muchachas no dijeron nada, sólo lo miraban con cierto desdén, como diciendo: "Otro chiquillo más que cuidar!", pero por la casi inactividad de Watson, se ganó el corazón de las muchachas y lo aceptaron como a un niño más de la familia.

Al final del día, estoy convencido de que un perro tiene una influencia positiva en el hogar.  Le enseña algo de responsabilidad a los niños, y nos hace más humildes a los adultos (trata de ser arrogante mientras cargas una bolsita de caca de perro en la mano a ver si puedes...).  Tener un perro ha sido una excelente experiencia para todos, estamos muy encariñados con el y lo consideramos como parte integral de la familia.

Si estás considerando comprar o adoptar un perro, debes tomar en cuenta que cada raza tiene su personalidad muy marcada y debes saber cual va de acuerdo a tu estilo familiar, y que los niños NO van a hacerse cargo del perro, así que debes estar dispuesto a hacerlo tu o pagarle a un dog walker (no es broma, se han puesto de moda!), los perros requieren atención y compañía, si no van a poderlo atender, es mejor comprar un pet tortuga, un pez o una boa (las boas requieren alimentarse una vez cada quince días! very convenient!!!)






martes, 30 de diciembre de 2014

Del golf y la vida...

Amo el golf, es un deporte noble y hermoso que se practica al aire libre en un entorno que estimula todos los sentidos. Sólo quien juega golf, sabe qué sabroso es el sonido de un golpe con el sweet spot del driver, o el de la bola al meterla en el hoyo con un putt de quince pies. El olor de la grama en la mañana cuando todavía el sol no ha evaporado las gotas de agua, el sabor del agua helada en los igloos que hay alrededor del campo, tomada en vasitos de papel, la textura de una bola de golf nueva (justo antes de que la botes al lago).

Una de las cosas que más me gusta de jugar golf, es que te permite conocer muy bien a la gente con la que juegas. En el golf, a diferencia de la mayoría de los deportes, tu eres el único responsable de como juegas, nadie más interviene, no hay árbitros, tu juego no depende de como el otro te tiró la pelota, o si había dos o tres tipos tratando de impedir que le pegaras a la bola, etc. Adicionalmente tu eres responsable de llevar tu puntaje, y si quieres hacer trampa y no contar todos tus golpes, queda en tu conciencia (los demás jugadores siempre se dan cuenta aunque a veces no te digan nada).

El golf puede sacar lo peor de las personas, y te permite entender cuales son sus valores en realidad. Si alguien es un tramposo que altera sus scores, seguramente hará trampa en muchos otros aspectos de su vida. Si es un patán que camina por tu línea de putt, o habla cuando vas a pegar tu drive, generalmente será también un patán a la hora de tratar a otras personas en cualquier entorno (personal, negocios, etc.). Te permite saber cómo se maneja una persona bajo presión: nada saca el cobre de alguien mejor que dos sapitos, un slice que termina en el agua y una caída en la trampa de arena.

El golf también te permite ver las cosas buenas de la gente. El hecho de que alguien arregle el divot que hace su bola cuando pica en el green, o que rastrille la arena después de pegar su bola en la trampa, te demuestra que es alguien que se hace responsable de sus actos. Alguien que cede el honor en el tee, o que cuando juega muy lento le cede el paso a un grupo más rápido que viene detrás, o te ayuda a buscar tu bola perdida, muy probablemente en su vida profesional y personal también será una persona que practica la cortesía.

Pero a mi juicio, el mejor indicador de la calidad humana de una persona es cómo trata a los niños que están aprendiendo. Me tocó vivirlo personalmente hace más de treinta y tantos años cuando jugaba con mi papá y sus amigos en Amador. Recuerdo a personas como Chicho Soto, Anel Calvo, el Dr. Massott, Norberto Navarro, Roberto Troncoso, José Pájaro, y muchos otros que nunca se impacientaron conmigo, y muchas veces me aconsejaban, me ayudaban a mejorar y a corregir mis errores. Y ahora lo vivo nuevamente con mis hijos: Una persona que le tiene paciencia a un niño que está aprendiendo a jugar golf, aunque pegue mal, aunque atrase el ritmo de juego, aunque a veces hable cuando debe hacer silencio, o camine por donde no debe, seguramente es una excelente persona.

Salud y mucho golf para el 2015!!!

miércoles, 8 de octubre de 2014

Estoy harto...

Lamentablemente los panameños nos hemos vuelto insensibles a la corrupción de quienes nos gobiernan, al punto en que consideramos aceptable que roben.  La gente dice: "sé que van a robar, pero que por lo menos hagan obras" o "todos roban, por lo menos estos repartieron".  ¿En serio? ¿eso es lo mejor que podemos esperar para nuestro país?

¿En qué momento perdimos el respeto por nosotros mismos, al punto de aceptar que nos mientan y nos roben descaradamente sin que ni siquiera nos moleste un poco?

¿En que punto decidimos que era mejor volver a darle nuestros votos a sinvergüenzas que a todas luces se enriquecieron con nuestros impuestos.  Cuántos diputados y representantes se reeligieron a pesar de ser acusados de actos de corrupción?  ¿Cuantas personas con antecedentes policiales, convictos de crímenes, etc. hemos elegido para que ocupen cargos públicos?  ¿Hasta cuándo vamos a aceptar que se nombren funcionarios sin la preparación y experiencia adecuadas en puestos claves, sólo por que apoyaron a tal o cuál candidato en campaña?

Lamentablemente el sistema político panameño funciona de manera perversa, perpetuando el ciclo de corrupción: el que más plata roba tiene más para "invertir" en la campaña y más para comprar conciencias, por lo que es el que más probabilidades tiene de salir electo.

Los electores también somos culpables de aceptar limosnas a cambio de nuestros votos.  Qué baratos somos! a cambio de un televisor, un colchón, una bolsa de comida o una botella de licor, vendemos nuestra conciencia.  No hay vergüenza, no hay dignidad y no hay moral.  Se necesitaría de un gran cambio en el sistema político para blindarlo de los corruptos.  Lamentablemente a quienes están llamados a llevar a cabo estos cambios, es a quienes menos les interesa cambiarlo.  Les importa más el "¿Cómo Voy Yo?" o el "¿Qué hay pa' mi?" que el futuro del país y el bienestar de sus ciudadanos.

Ojo, el mal no es sólo de los políticos o de los empresarios corruptos.  Todos de una forma u otra tenemos parte de culpa, por acción o por omisión.  Aquí vemos entrar a un restaurante a un ex ministro que sabemos que fue un corrupto, y todo el mundo lo saluda con reverencia "Don Fulano".  Nadie lo señala.  No queremos perder la oportunidad de que algún día cuando vuelva a estar en el poder, nos tienda la mano con algún negocito interesante o algún nombramiento lucrativo.

Cada día estoy más cansado de la política, de todos los políticos y de todos los partidos.  Una y otra vez nos llenan de esperanzas y luego nos decepcionan.  Todos prometen ser los buenos, todos prometen acabar con las prácticas corruptas del pasado, todos prometen una nueva forma de hacer política, todos prometen llevar la justicia contra los antecesores hasta las últimas consecuencias, pero fuera de cámara, cuando las luces se apagan, se arropan todos bajo la misma manta y se hacen el amor cariñosamente.  El problema es que los que salimos fornicados somos los ciudadanos que pagamos impuestos.

Sé que hay algunos políticos decentes por ahí, en todos los gobiernos los ha habido, pero lamentablemente sus voces quedan acalladas por el ruido de los gritos de quienes compran y venden sus conciencias como prostitutas en un mercado persa.

Verdaderamente estoy harto...

sábado, 5 de julio de 2014

De barberías y peluqueras...

Para los hombres, el tema de cortarse el cabello resulta bastante simple, sin considerar que cuando se te ha caído una parte del cabello, la cosa se simplifica aún más.

Cuando era niño, me cortaba el cabello en la barbería Brasil 50, dónde hoy queda Domino's pizza frente al flamante paso a desnivel de calle 50.  Eran tiempos sencillos en los que uno se sentaba en una tablita que ponían sobre los brazos de la silla, mamá decía cómo te cortaban el cabello, y al final, con suerte te daban un caramelo.  En la medida que fui creciendo, me quitaron la tablita, y en vez de caramelos, me dejaban ojear una revista Playboy, obviamente mamá no iba en esas ocasiones.

Lamentablemente esa barbería cerró y tuve que buscar un nuevo lugar donde cortarme el cabello.  Pasé por varias barberías y hasta por un salón de belleza donde mi mamá me recomendó ir, pero no me parecía lógico pagar 10 dólares por cortarme el cabello (vamos por favor! estoy hablando de los ochentas!).  En otro lugar me cortaron el cabello y me trataron de vender unos productos maravillosos para el cabello, la chica muy convencida lanzó su argumento definitivo, que según ella debía convencerme: "Señor, es que estos productos contienen pH!!!".  Me tuve que contener para no darle un sermón sobre química, y explicarle que el pH es un indicador que mide la acidez o alcalinidad de una sustancia, y que todo tiene pH.  Seguramente me habría respondido: "Exacto, el producto tiene pH y eso es bueno para su cabello!!!"

Finalmente después de una meticulosa búsqueda, llegué a la barbería Vernaza, que estaba en el mismo edificio donde estaba la estafeta de correos de Avenida Balboa.   Era una de esas barberías que olía a barbería; una mezcla de olor a mentol, bay rum y desinfectante de pisos.  Con tres sillas de barbero de esas pesadas y poco aerodinámicas que resultan muy cómodas para el menester en cuestión.  No tenía el poste azul con rojo, pero tenía un letrero pintado con pincel en el vidrio.  En las paredes, además de la foto donde el Sr. Vernaza (ya fallecido en ese entonces) mostraba una frondosa cabellera negra y un muy voluminoso bigote, se apreciaban varias fotos de glorias deportivas del pasado, algunos políticos y un par de recortes de revistas.  Todas las fotos eran probablemente de antes de 1960.  Era un lugar donde los señores mayores se sentaban a quejarse todo el día y hablar de política: que si en los tiempos de Remón tal cosa, que Nino Chiari tal otra.  También hablaban de boxeo, hípica y de béisbol.  Yo dividía mi atención entre escuchar sus nostalgias, y leer Condorito o Playboy (por los artículos, claro está...).  El señor que me cortaba el cabello era un viejito, medio ciego y con algo de Parkinson, lo cual siempre era un poco preocupante cuando tenía una tijera puntiaguda a cinco milímetros de tu cabeza, o una cuchilla sumamente afilada pasando por encima de tu oreja.  Con todo y todo creo que nunca tuve una cortadura, ni un raspón.   Cabe destacar que ahí todavía cobraban cinco dólares por el corte, incluyendo poner loción aftershave en la cara, aunque uno no se afeitara.

Años después cuando cerraron la barbería Vernaza, tuve que volver a mi búsqueda, aunque ya con mucho menos cabello, así que me parecía un abuso que me quisieran cobrar más de cinco dólares.  En eso me fui a estudiar mi maestría y ahí, por supervivencia me tocó aprender a cortarme el cabello con máquina.  desde entonces nunca más me corté el cabello en una barbería o salón de belleza.  Claro que cortarse el cabello uno mismo tiene la desventaja de que siempre te quedan algunos pelitos sobre las orejas o en la nunca, pero es rápido (sobre todo cuando no tienes mucho cabello, como yo), es cómodo por que lo haces en la comodidad de tu casa, y te puedes dar un duchazo justo cuando terminas (odio la picazón que me causan los pelitos cortados que se me pegan en el cuello).

En estos días, decidí que para efectos de quedar con el cuello limpio, y sin cabellos sobresaliendo arriba de las orejas, me iba a cortar el cabello en una barbería / peluquería.  Mi esposa me recomendó un lugar "for men" y acepté ir.  Cuando llegué, me encontré con una gran colección de productos de belleza para hombres, en botellas negras muy sofisticadas.  Pregunté por un champú y la señora me dio una cifra que arruinaría el efecto del ahorro que voy a tener con el congelamiento de precios de la canasta básica.  Esto me escandalizó, ya que por años he aplicado la misma estrategia que Sam Walton utilizaba para comprar carros:  la botella más grande, que oliera rico y que tuviera el menor precio.

La decoración del lugar era sobria y moderna, y en las paredes había modelos masculinos con frondosas y brillantes cabelleras (malditos sean!!!), todos con musculaturas impresionantes y camisas que parecen diseñadas por el mismo sastre que diseñó los sweaters del equipo de fútbol de Uruguay.  Una señora muy amable me hizo pasar a un sillón de barbero ultramoderno, de cuero negro y estructura cromada.  Nada parecido a los sillones pintados de verde hospital y tapizados en vinilo color vino que recordaba.  Por ningún lado veía la tira de cuero para afilar navajas colgando a un lado de la silla.

La joven que me atendió era una muchacha muy amable, con atributos físicos bastante prominentes, los cuales por la naturaleza de su oficio, quedaban generalmente bastante cerca de mi cara.  La muchacha era muy conversadora, y me contó que se quería traer a su hermana desde su país, que había vivido en otros sitios, pero que le encantaba Panamá, por que los hombres somos muy atentos aquí.  Me contó también que había tenido su propia peluquería, pero que se peleó con el socio y que este la dejó en la calle.  Me contó otro montón de cosas, pero para ese momento yo estaba más ocupado, añorando las conversaciones de los jubilados disgustados en la barbería Vernaza.  Al final, me dijo que estaba listo y me dio su tarjeta por si quería cortarme el cabello por fuera.  Le agradecí y me dirigí a la caja.  Me dijeron cuánto debía, y le expliqué a la cajera que sólo me había cortado el cabello y que no quería llevarme la silla ultramoderna.  Me dijo que eso era sólo por el corte de cabello.  Mi cara de asombro debió ser tal que la joven sacó una tablita y me mostró donde decía que el corte de cabello de caballeros costaba lo que me estaban cobrando.

Por lo pronto, he decidido no volver a pisar ningún lugar de estos y seguir cortándome el cabello yo mismo en mi casa.  Con lo que me ahorro, puedo tolerar los cabellos que quedan sobre mis orejas, y los pelos que quedan a medio cortarse en la nuca, y tal vez, algún día pueda comprarme una de esas sillas de barbero que tanto añoro de mi infancia...

lunes, 30 de junio de 2014

Señor Presidente

Ante todo, quiero expresarle la alegría que me causa poderme referir a Usted con este título.  Soy uno de los muchos independientes que creyó y que cree que Usted tiene la capacidad, la voluntad y los valores necesarios para lograr una verdadera transformación de nuestro amado país.

Su mensaje de campaña nos dio esperanza a todos los panameños que todavía pensamos que un gobierno puede hacer obras sin robar, que se puede ayudar a los más necesitados sin convertirlos en siervos agradecidos y obedientes, que creemos en que las reglas del juego pueden ser claras e iguales para todos.  Muchos van a decir que soy un ingenuo y cosas peores, y tal vez tengan razón, pero prefiero mantener la esperanza, a caer en el cinismo de pensar que está bien robar, siempre y cuando se salpiquen las migajas del botín.

Señor Presidente, Usted tiene la oportunidad de mantener esa esperanza de los panameños.  En sus manos está la responsabilidad de demostrarnos, con su ejemplo y con cada uno de sus actos, que su campaña fue más que promesas electorales.  Los panameños nos merecemos el mejor gobierno posible.

Espero que cada día, cuando se despierte y de gracias a Dios por las bendiciones que ha recibido, piense en todos los panameños que cada día pasan penurias y sufrimiento.  Sé que su formación javeriana y el ejemplo de sus padres le han dado una gran sensibilidad ante el dolor ajeno.  Que Dios lo ilumine para que use esa sensibilidad a fin de mantenerse enfocado en su misión de hacer cada día a Panamá un mejor país, para beneficio de todos.

Lo felicito por el equipo de trabajo que ha conformado, conozco personalmente a unos cuantos.  A otros sólo por referencia, y otros simplemente no sé quienes son.  De los pocos que conozco personalmente solo tengo la más alta imagen por ser personas íntegras y con mucha capacidad.  De los demás sólo tengo las referencias de amigos y conocidos, que hasta ahora han sido positivas.  Pero tenga presente que a pesar de contar con el mejor de los equipos, a veces las cosas saldrán mal, y Usted o ellos van a cometer errores.  Y cuando así sea, aquí estaremos muchos, listos para señalarlos.  No es un crimen equivocarse, el crimen está en no enmendar los errores que se cometan.

Si me permite el atrevimiento de ofrecerle un consejo: mantenga el contacto con la realidad.  Pero no con la realidad del Palacio de Las Garzas, o la del Consejo de Ministros, o la de la Asamblea Legislativa, o la de sus asesores y allegados, sino con quienes cuyo trabajo o su prestigio, no dependan de rendirle cuentas a Ud. como jefe.  No dudo de la capacidad de estos, ni de sus mejores intenciones, pero tienen el conflicto de interés de ser parte de su equipo. 

Trate de mantenerse en contacto con el panameño de a pie, con el que sale todos los días a trabajar para buscar un futuro mejor para el y su familia, con los que usan el transporte público, y que se despiertan a las cuatro de la mañana para llegar a su trabajo a las ocho, con los que esperan meses por una cita médica y se les hace demasiado tarde, con los jóvenes que no consiguen trabajo por que el sistema educativo no les ha dado las herramientas que realmente necesitan, con los empresarios que tienen que lidiar con trabas burocráticas a diario, con los sindicalistas para quienes todo está mal pero que tienen el derecho a ser escuchados, con los agricultores que necesitan apoyo para ser más eficientes y competitivos, con los estudiantes que tienen que ir a escuelas deterioradas, con maestros aún más deteriorados, con los pobres que no saben de dónde saldrá su próxima comida, con los que sólo reciben agua un par de veces a la semana, con los copartidarios que lo apoyan, y con los opositores que lo adversan.  Le aseguro que de todos estos contactos van a salir maravillosos consejos, así como fuertes, pero sinceras críticas. 

Manténgase también en contacto con sus raíces y con sus amigos, pero no los que surgen de la política o de los negocios, sino con aquellos que ya lo eran cuando Juan Carlos Varela, todavía no era Juan Carlos Varela.  Seguramente estos nunca van a tener miedo de decirle honestamente lo que piensan.


Como panameño, le pido con respeto pero con firmeza, que nos llene de orgullo, y que no nos defraude, pues las expectativas que tenemos de Usted son enormes, y de no cumplirlas, de ese mismo tamaño será también la decepción que nos llevaremos.

Que Dios lo guíe e ilumine!